Resignificación Integrativa del Dolor.

(R.I.D.)

Del dolor físico a la Transformación Interna

TESTIMONIOS
Alejandra 34 años, Fibromialgia y antecedente de Lupus. Con un diagnóstico previo de Lupus (pero que gracias a Dios desde hace unos años no me lleva a tomar medicación alopática) y otro de fibromialgia que me hacía muy cansada, aburrida de buscar con 36 años qué hacer para no sentir dolor en la espalda, en los brazos y en las muñecas llegué a un encuentro en la calle Ávalos... Ya casi me había acostumbrado a vivir con tendinitis en los codos, que me llevaron a varias infiltraciones, pero siempre el dolor volvía... a tener un dolor en los dedos de la manos que me impedían hacer mi trabajo con naturalidad, cargar bolsas o la cintura tan dolorida que no podía hacerle upa a mi hija de 1 año... Me fui de vacaciones en medio de ese panorama, creyendo que cuando me relajara esos dolores iban a aflojar... habíamos planeado un viaje hermoso con mi marido al caribe y no podía fallar... pero falló... moría del dolor en la cintura, tomaba miorrelajantes a diario para poder moverme... la arena era casi imposible... eso fue un gran detonante... Volví y fui al traumatólogo, y con una placas me dijeron que tenía una pierna 9 mm más corta que la otra... no le creí... aunque gasté lo que me recomendó en las plantillas, para que después el reumatólogo me mostrara que yo tenía razón... que era más bien tensional, fruto de la fibromialgia... pero con todas las explicaciones... el dolor seguía... En cada una de las presentaciones con casos que se hicieron en ese primer encuentro informativo sobre la teoría del Dr Sarno, y con los ejemplos del tratamiento que escuché, me reconocí: perfeccionista, obsesiva, buscando aceptación y dejando todo por eso... Empecé a encontrarme con Sebastián... hurgar... leer material que primero me enojaba... después encontré en mi amiga a la testigo de la que se hablaba (una testigo cómplice según la terapeuta Alice Miller).. y empecé a escribir... buscar fotos y rearmar recuerdos... mucho movimiento... angustia... pensar cosas que tal vez uno prefiere saltear... compartirlas... tratar de repensarlas... de sentir la huellas que me quedaron... y pensar qué hacer con esas huellas... Empecé a pensar en las crisis de dolor... buscar relacionarlas con las cosas que me pasaban, con las cosas que yo pensaba, con los miedos que yo sentía... De a poco probé "desafiar" al dolor... no tomar nada cuando sentía que se asociaba a algún hecho específico... y funcionó... aunque no linealmente... en ocasiones me sentí derrotada cuando el dolor me ganó y tuve que tomar algo para calmarlo y seguir... pero de a poco aprendí a pedir ayuda... que sola no puedo... Empecé terapia... donde sigo buscando puntos medios... donde trabajo para priorizarme y aceptarme... así como soy.. sin dudas... mi mayor desafío... apuesto a eso!

Diseño: OMF Studio

 

Resignificación Integrativa del Dolor.

(R.I.D.)

Del dolor físico a la Transformación Interna

TESTIMONIOS
Alejandra 34 años, Fibromialgia y antecedente de Lupus. Con un diagnóstico previo de Lupus (pero que gracias a Dios desde hace unos años no me lleva a tomar medicación alopática) y otro de fibromialgia que me hacía muy cansada, aburrida de buscar con 36 años qué hacer para no sentir dolor en la espalda, en los brazos y en las muñecas llegué a un encuentro en la calle Ávalos... Ya casi me había acostumbrado a vivir con tendinitis en los codos, que me llevaron a varias infiltraciones, pero siempre el dolor volvía... a tener un dolor en los dedos de la manos que me impedían hacer mi trabajo con naturalidad, cargar bolsas o la cintura tan dolorida que no podía hacerle upa a mi hija de 1 año... Me fui de vacaciones en medio de ese panorama, creyendo que cuando me relajara esos dolores iban a aflojar... habíamos planeado un viaje hermoso con mi marido al caribe y no podía fallar... pero falló... moría del dolor en la cintura, tomaba miorrelajantes a diario para poder moverme... la arena era casi imposible... eso fue un gran detonante... Volví y fui al traumatólogo, y con una placas me dijeron que tenía una pierna 9 mm más corta que la otra... no le creí... aunque gasté lo que me recomendó en las plantillas, para que después el reumatólogo me mostrara que yo tenía razón... que era más bien tensional, fruto de la fibromialgia... pero con todas las explicaciones... el dolor seguía... En cada una de las presentaciones con casos que se hicieron en ese primer encuentro informativo sobre la teoría del Dr Sarno, y con los ejemplos del tratamiento que escuché, me reconocí: perfeccionista, obsesiva, buscando aceptación y dejando todo por eso... Empecé a encontrarme con Sebastián... hurgar... leer material que primero me enojaba... después encontré en mi amiga a la testigo de la que se hablaba (una testigo cómplice según la terapeuta Alice Miller).. y empecé a escribir... buscar fotos y rearmar recuerdos... mucho movimiento... angustia... pensar cosas que tal vez uno prefiere saltear... compartirlas... tratar de repensarlas... de sentir la huellas que me quedaron... y pensar qué hacer con esas huellas... Empecé a pensar en las crisis de dolor... buscar relacionarlas con las cosas que me pasaban, con las cosas que yo pensaba, con los miedos que yo sentía... De a poco probé "desafiar" al dolor... no tomar nada cuando sentía que se asociaba a algún hecho específico... y funcionó... aunque no linealmente... en ocasiones me sentí derrotada cuando el dolor me ganó y tuve que tomar algo para calmarlo y seguir... pero de a poco aprendí a pedir ayuda... que sola no puedo... Empecé terapia... donde sigo buscando puntos medios... donde trabajo para priorizarme y aceptarme... así como soy.. sin dudas... mi mayor desafío... apuesto a eso!

Diseño: OMF Studio

Alejandra 34 años, Fibromialgia y antecedente de Lupus. Con un diagnóstico previo de Lupus (pero que gracias a Dios desde hace unos años no me lleva a tomar medicación alopática) y otro de fibromialgia que me hacía muy cansada, aburrida de buscar con 36 años qué hacer para no sentir dolor en la espalda, en los brazos y en las muñecas llegué a un encuentro en la calle Ávalos... Ya casi me había acostumbrado a vivir con tendinitis en los codos, que me llevaron a varias infiltraciones, pero siempre el dolor volvía... a tener un dolor en los dedos de la manos que me impedían hacer mi trabajo con naturalidad, cargar bolsas o la cintura tan dolorida que no podía hacerle upa a mi hija de 1 año... Me fui de vacaciones en medio de ese panorama, creyendo que cuando me relajara esos dolores iban a aflojar... habíamos planeado un viaje hermoso con mi marido al caribe y no podía fallar... pero falló... moría del dolor en la cintura, tomaba miorrelajantes a diario para poder moverme... la arena era casi imposible... eso fue un gran detonante... Volví y fui al traumatólogo, y con una placas me dijeron que tenía una pierna 9 mm más corta que la otra... no le creí... aunque gasté lo que me recomendó en las plantillas, para que después el reumatólogo me mostrara que yo tenía razón... que era más bien tensional, fruto de la fibromialgia... pero con todas las explicaciones... el dolor seguía... En cada una de las presentaciones con casos que se hicieron en ese primer encuentro informativo sobre la teoría del Dr Sarno, y con los ejemplos del tratamiento que escuché, me reconocí: perfeccionista, obsesiva, buscando aceptación y dejando todo por eso... Empecé a encontrarme con Sebastián... hurgar... leer material que primero me enojaba... después encontré en mi amiga a la testigo de la que se hablaba (una testigo cómplice según la terapeuta Alice Miller).. y empecé a escribir... buscar fotos y rearmar recuerdos... mucho movimiento... angustia... pensar cosas que tal vez uno prefiere saltear... compartirlas... tratar de repensarlas... de sentir la huellas que me quedaron... y pensar qué hacer con esas huellas... Empecé a pensar en las crisis de dolor... buscar relacionarlas con las cosas que me pasaban, con las cosas que yo pensaba, con los miedos que yo sentía... De a poco probé "desafiar" al dolor... no tomar nada cuando sentía que se asociaba a algún hecho específico... y funcionó... aunque no linealmente... en ocasiones me sentí derrotada cuando el dolor me ganó y tuve que tomar algo para calmarlo y seguir... pero de a poco aprendí a pedir ayuda... que sola no puedo... Empecé terapia... donde sigo buscando puntos medios... donde trabajo para priorizarme y aceptarme... así como soy.. sin dudas... mi mayor desafío... apuesto a eso!
TESTIMONIOS

 

Resignificación Integrativa del Dolor.

(R.I.D.)

Del dolor físico a la Transformación Interna

Lic. Sebastián Cillo

Alejandra 34 años, Fibromialgia y antecedente de Lupus. Con un diagnóstico previo de Lupus (pero que gracias a Dios desde hace unos años no me lleva a tomar medicación alopática) y otro de fibromialgia que me hacía muy cansada, aburrida de buscar con 36 años qué hacer para no sentir dolor en la espalda, en los brazos y en las muñecas llegué a un encuentro en la calle Ávalos... Ya casi me había acostumbrado a vivir con tendinitis en los codos, que me llevaron a varias infiltraciones, pero siempre el dolor volvía... a tener un dolor en los dedos de la manos que me impedían hacer mi trabajo con naturalidad, cargar bolsas o la cintura tan dolorida que no podía hacerle upa a mi hija de 1 año... Me fui de vacaciones en medio de ese panorama, creyendo que cuando me relajara esos dolores iban a aflojar... habíamos planeado un viaje hermoso con mi marido al caribe y no podía fallar... pero falló... moría del dolor en la cintura, tomaba miorrelajantes a diario para poder moverme... la arena era casi imposible... eso fue un gran detonante... Volví y fui al traumatólogo, y con una placas me dijeron que tenía una pierna 9 mm más corta que la otra... no le creí... aunque gasté lo que me recomendó en las plantillas, para que después el reumatólogo me mostrara que yo tenía razón... que era más bien tensional, fruto de la fibromialgia... pero con todas las explicaciones... el dolor seguía... En cada una de las presentaciones con casos que se hicieron en ese primer encuentro informativo sobre la teoría del Dr Sarno, y con los ejemplos del tratamiento que escuché, me reconocí: perfeccionista, obsesiva, buscando aceptación y dejando todo por eso... Empecé a encontrarme con Sebastián... hurgar... leer material que primero me enojaba... después encontré en mi amiga a la testigo de la que se hablaba (una testigo cómplice según la terapeuta Alice Miller).. y empecé a escribir... buscar fotos y rearmar recuerdos... mucho movimiento... angustia... pensar cosas que tal vez uno prefiere saltear... compartirlas... tratar de repensarlas... de sentir la huellas que me quedaron... y pensar qué hacer con esas huellas... Empecé a pensar en las crisis de dolor... buscar relacionarlas con las cosas que me pasaban, con las cosas que yo pensaba, con los miedos que yo sentía... De a poco probé "desafiar" al dolor... no tomar nada cuando sentía que se asociaba a algún hecho específico... y funcionó... aunque no linealmente... en ocasiones me sentí derrotada cuando el dolor me ganó y tuve que tomar algo para calmarlo y seguir... pero de a poco aprendí a pedir ayuda... que sola no puedo... Empecé terapia... donde sigo buscando puntos medios... donde trabajo para priorizarme y aceptarme... así como soy.. sin dudas... mi mayor desafío... apuesto a eso!

Siguiente...

Diseño: OMF Studio

Diseño: OMF Studio